Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de abril de 2008

Hoy necesito una dosis de sueño como el tuyo

"Hoy necesito una dosis de sueño como el tuyo" susurro por ventana al vecino del 4º.
Una dosis de sueño en el que las manos abrasan la piel y las bocas se confunden. Una dosis de sueño acalorado, de sueño de vendas en los ojos y susurros al oído. Una dosis de sueños perdidos de atardecer de invierno, de amanecer de primavera.
Necesito una dosis, una buena dosis, de sueños prohibidos.
Necesito el rumor de la ropa a los pies de la cama.
Necesito el murmullo inconsciente de su piel a mi lado.
Necesito el roce de sus palabas.
El sonido de sus silencios.
La miel de su boca.

Dime, vecino, ¿donde consigo besos que no sean de sobre, donde encuentro caricias que no sean de cristal?

viernes, 30 de noviembre de 2007

Agua

"Quiero acostarme contigo"
"Déjalo, estoy con la regla"
"¿Y eso qué importa?"

Lleno la bañera de agua y jabón, me introduzco en ella hasta que se convierte en una caricia que me envuelve, una manta de espuma perfumada. Te oigo entrar enel baño y me dejo resbalar hasta que el agua me cubre por completo. Cuando vuelvo a salir, ahí estás, en el borde, mirándome mientras sonríes y me enseñas el preservativo que sujetas...

"Quiero acostarme contigo" y sin más, empiezas a desnudarte y te dejas caer a mi lado. ¿Por qué tu bañera es tan grande?

Y poco a poco me enjabonas entre caricias, me muerdes, me besas, me envenenas con tus gemidos y tus palabras para, finalmente, salirte con la tuya. Y me enredas en tu ritmo. Y me
atas a tu piel...

Entonces me abrazo a tu cadere para marcarte yo el mío, para sentirte mi trofeo... y un fuerte calor me invade, me atenaza, me hace estremecerme... y ese orgasmo, ese orgasmo ficticio me despierta, las manos aferradas a las sábanas, mi mente en tu piel.